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5 ejemplos de packaging icónico que revolucionaron el diseño de envases

  • Marta Aguilar
  • 29 abr 2025
  • 8 Min. de lectura

Actualizado: 16 oct 2025

El packaging de un producto va mucho más allá de su función de protección, va sobre enamorar a primera vista. Lo que antes era una simple caja para cubrir un producto, hoy en día se ha convertido en un arma de seducción, y es que cuando algo nos entra por los ojos, automáticamente el interior lo vemos distinto. 


A lo largo de la historia, el packaging ha evolucionado hasta convertirse en una herramienta clave en la experiencia de compra, el marketing y la diferenciación de marca. Y esto lo vemos en el desarrollo que han tenido muchas empresas y en cómo cada vez más son las que cuidan su primer contacto con el consumidor.


Para que una marca consiga conquistar existen una serie de condiciones que el packaging debe tener. Es por ello que hoy en día el packaging tiene una doble función, el de la funcionalidad y el del marketing.


Si pensamos en packaging estoy seguro de que se nos vienen a la mente algunos icónicos. Esos que, por su color, su forma, su mensaje o esa diferenciación se ha quedado grabado en nuestra memoria y han hecho que tengamos una relación con la marca diferente, más emocional y duradera por lo que representan. A continuación te vamos a presentar los 5 ejemplos de packaging icónico que revolucionaron el diseño de envases y que han cambiado las normas del juego en mundo del branding: Coca-Cola, Apple, Tetra Pak, Pringles y Amazon.


1. Coca-Cola: La famosa botella contour


La botella de Coca-Coca tenía que ser el primer packaging en este artículo sobre packagings icónicos. Uno, quizás, de los más reconocidos de la marca y que le ha acompañado desde 1916. 


La botella Contour nació para ser diferente porque resultaba complicado distinguir Coca-Cola de la competencia antes de dar el primer sorbo”, como señala la empresa. Y es que, como todos los buenos productos, el reconocido refresco tenía muchos imitadores a principio de los años 20. 


La primera idea que tuvo Coca-cola fue utilizar una pegatina en forma de diamante, pero no bastaba para que los consumidores la reconocieran fácilmente y la distinguieran de una competencia que, incluso, había adoptado nombres similares al de la exitosa empresa: Koka-Nola, Ma Coca- Co, Toka-Cola, Koke. 


Buscando la manera de destacar, los directivos de Coca‑Cola encontraron la idea que cambiaría para siempre la forma en que el mundo bebería su producto: crear una botella imposible de confundir. 


En abril de 1915, la Asociación de Embotelladores de Coca‑Cola comenzó a desarrollar  una botella única e inigualable, sin saber que más de 100 años más tarde sería reconocida a nivel mundial. El objetivo de Coca-Cola era claro pero ambicioso: crear una botella tan inconfundible que pudiera reconocerse incluso en la oscuridad, solo por el tacto.


A día de hoy, su figura es reconocida rápidamente en todo el mundo, incluso sin logotipo o pegatina. Se convirtió en un diseño muy difícil de imitar y se transformó en un símbolo que no solo ha marcado un antes y un después en el sector de refrescos, sino también ha influido en el arte, en el diseño y en la cultura pop.

Botella Contour de Coca-Cola, con su diseño único y curvado, sobre fondo blanco.

2. Apple: El arte del unboxing


¿Alguna vez has tenido la sensación de que abrir un producto de Apple es algo más que solo abrir una caja? No es casualidad. Apple ha logrado transformar el unboxing en una experiencia emocional, una que empieza mucho antes de que uses el dispositivo. La reconocible caja blanca y simple está cargada de hype, y es un diseño minucioso que busca impactar tus sentidos y hacerte sentir que lo que estás a punto de descubrir es algo único.


Desde los inicios de Apple, en 2007, la compañía entendió que el packaging no era solo un envase, sino una parte fundamental de la experiencia del usuario. Jony Ive, uno de los diseñadores de Apple recalcó: “Steve y yo invertimos mucho tiempo en el embalaje. Me encanta el proceso de desempaquetar algo. Diseñas un ritual de desempaquetado para que el producto se sienta especial.” Y eso es justo lo que logran: convertir algo tan cotidiano como abrir una caja en un momento casi mágico.


La anticipación juega un papel crucial en todo esto. Desde que tomas la caja, la sensación de que algo importante está por suceder te envuelve. Es como si el producto estuviera esperándote. La forma en que se levanta la tapa, lentamente, sin prisa, te da tiempo para saborear cada momento. Y lo que más sorprende es lo sencillo que parece todo. No hay elementos innecesarios ni adornos que distraigan. El producto, y la forma en que se presenta, es lo que se lleva toda la atención.


El otro factor clave es la sensación de control. Apple ha perfeccionado el arte de hacer que cada paso del unboxing se sienta como una decisión importante. El orden, la disposición de los componentes, todo está hecho para que sientas que cada parte del proceso está bajo tu control. Cada pieza que sacas de la caja parece decirte “este momento es tuyo”.


Finalmente, está el impacto visual y táctil. La suavidad del cartón, la textura de cada elemento, la disposición perfecta de todo. Cada pequeño detalle ha sido cuidadosamente planeado para hacer que cada toque te conecte más con el producto. Porque al final, abrir una caja de Apple no es solo abrir una caja. Es vivir un momento pensado para que te sientas especial, como si cada detalle estuviera ahí para ti.


Dispositivos Apple, mostrando su diseño elegante y limpio sobre un fondo blanco, resaltando su simplicidad y sofisticación.

3. Tetra Pak: La revolución del envase para líquidos


¿Has pensado alguna vez en lo fácil que es comprar un cartón de leche y guardarlo en la despensa sin tener que preocuparte por su refrigeración? Podríamos decir que es una costumbre instaurada en nuestro cerebro, pero dejame decirte que no siempre fue así. En 1951, Tetra Pak (la empresa que creó el famoso Tetra Brik) hizo algo que, aunque hoy nos parezca lo más normal del mundo, cambió por completo la forma en que consumimos productos como la leche o los zumos. Antes de su llegada, los lácteos sólo se podían guardar en frío. Pero Tetra Pak hizo posible que la leche se mantuviera fresca a temperatura ambiente.


Lo más curioso de todo es que esta innovación no solo fue sobre hacer que el producto durara más. Su diseño estaba pensado para que fuera cómodo, fácil de usar y... ¡casi un pequeño lujo! Piensa en esas veces en las que intentas verter leche o jugo y terminas derramando todo. ¿A ti también te ha pasado? Pues Tetra Pak lo hizo posible: ahora puedes verter con precisión, sin el caos de un derrame, gracias a un diseño que consideraron hasta los pequeños detalles. Esto no es solo funcionalidad; es la experiencia de hacer que algo tan simple sea mucho más fácil.


Y, claro, si hablamos de seguridad, Tetra Pak también lo tenía claro. Este envase garantizaba que lo que tenías dentro de tu cartón estuviera fresco y sin contaminantes, algo que, sinceramente, no se podía dar por hecho antes de su invención. Tener la leche en tu despensa y saber que seguía perfecta por más tiempo fue un gran cambio en cómo comprábamos.


Pero aquí viene lo más interesante. Con el tiempo, Tetra Pak no solo mejoró la experiencia de consumo, sino también se ha comprometido a cuidar el planeta, utilizando materiales más ecofriendly. Hoy en día, sus envases son cada vez más reciclables y buscan reducir su impacto medioambiental. Este detalle es el que realmente nos conecta a nosotros, como consumidores, con la marca.

Envase Tetra Pak cerrado, ideal para conservar líquidos a temperatura ambiente

4. Pringles: El tubo que cambió las patatas fritas


¿Te ha pasado alguna vez abrir una bolsa de patatas fritas y encontrarte con la mayoría destrozadas? Es un fastidio, especialmente cuando estás esperando ese crujido perfecto. Antes de que apareciera la marca de Pringles, esto era lo normal: las patatas venían en bolsas de papel o plástico y cuando llegaban a las manos de los consumidores muchas ya estaban rotas. Pero entonces llegó Pringles con su famoso envase cilíndrico, y cambió por completo la forma en que disfrutamos de estas patatas tan populares.


Lo genial de ese tubo no es solo que evita que las patatas se rompan (que ya de por sí es un gran avance), sino que también le da al producto un aire de calidad. Está claro que no es lo mismo sacar una patata entera, perfectamente apilada, que rebuscar entre un montón de trozos. Cuando abres una lata de Pringles, lo que encuentras es orden, consistencia… y sí, ese primer crujido que suena a victoria.


Además, el envase tiene lo suyo en cuanto a diseño. No solo protege bien las patatas, también se ve bien. Las latas se apilan con facilidad, ocupan poco espacio en la despensa, y se ven impecables en las góndolas del supermercado. Al lado de las bolsas arrugadas de otros snacks, la presentación de Pringles se siente casi elegante. Esa combinación de orden y practicidad ha hecho que la gente las reconozca al instante, y que muchos sigan eligiéndolas solo por lo bien que funcionan.


Y ojo, también hay un lado más responsable detrás de todo esto. En los últimos años, la marca ha estado haciendo esfuerzos para que su packaging sea más amigable con el medio ambiente. Están usando materiales más sostenibles y buscando reducir el impacto ambiental del envase. Puede parecer un detalle, pero hoy en día cada pequeño gesto cuenta, y mucha gente lo valora.


En resumen, el packaging de Pringles no es solo una solución práctica: es parte de la experiencia. Ha sabido resolver problemas, pero también ha sumado valor en cómo disfrutamos, almacenamos y hasta cómo pensamos en el impacto que tiene lo que consumimos. Y eso, sin duda, hace la diferencia.


Lata de Pringles, con su característico diseño cilíndrico que mantiene las patatas enteras y frescas, sobre fondo neutro.

5. Amazon: El packaging como extensión de la experiencia de compra


A veces, el diseño más eficaz es el que no grita. Es el que funciona tan bien, que casi nadie se detiene a pensarlo. Como las cajas de Amazon.


Desde fuera, parecen simples. Marrones, con esa sonrisa en forma de flecha que todos reconocemos a primera vista. Pero por dentro, esas cajas están cargadas de decisiones: cómo se doblan, cuánto pesan, qué tan rápido se abren. Todo ha sido calculado para que el viaje del producto, desde el almacén hasta tu puerta, sea lo más suave posible.


Hay un algoritmo que define su tamaño, sí, pero también una intención de fondo. No es sólo logística: es diseño que piensa en escala. Cada milímetro ahorrado, cada espacio bien aprovechado, es parte de una coreografía invisible que hace que todo encaje. Y no hay margen para el azar cuando cada segundo cuenta.


Y luego está el momento del “click”. La caja llega, la colocas sobre la mesa, rompes el precinto. ¿Te has fijado en lo fácil que suele ser abrirla? Eso no pasó por accidente. Con “Frustration-Free Packaging”, Amazon quiso eliminar ese clásico duelo con las tijeras, los alicates, o la fuerza bruta. Querían que el envoltorio no robara protagonismo al producto. Que fuera un canal, no una barrera.


Algunas cajas, incluso, te invitan a jugar. Con laberintos impresos, pequeños cómics, o diseños que te hacen sonreír antes de tirar el cartón al contenedor. Esos detalles, sutiles pero memorables, son parte del branding. No el logo, sino la experiencia completa. Porque a veces lo que fideliza no es lo que vendes, sino cómo lo entregas.


Y ahí está la clave: en hacer de lo cotidiano algo cuidado. Una caja que no dice “esto es especial”, pero lo hace sentir.


Caja de Amazon con su distintivo diseño marrón y flecha sonriente, preparada para el envío de productos, sobre fondo neutro.

Cinco ejemplos, cinco formas distintas de entender lo mismo: que el packaging no es solo el envoltorio, sino el primer capítulo de una historia. Una botella que se reconoce por el tacto, una caja que convierte el unboxing en ritual, un cartón que redefine hábitos de consumo, un tubo que pone orden en el caos, o un packaing que anticipa la experiencia antes de que empiece.


En cada caso, lo que parecía una simple solución práctica terminó siendo una jugada maestra de diseño. Porque cuando el envase es memorable, no solo protege lo que hay dentro: también proyecta, conecta y construye marca.


Estos cinco iconos lo demuestran: el buen packaging no se limita a contener, sino que tiene el poder de permanecer.


¿Te imaginas que tu producto también pueda contar una historia desde el primer vistazo?

Si quieres una solución de packaging personalizado para tu marca que no solo envuelva, sino también emocione, habla con nosotros.


En Booster Packaging trabajamos para diseñar experiencias que se queden grabadas. Como lo hicieron Coca-Cola, Apple o Pringles, podemos crear algo que marque la diferencia.


Ilustración colorida con astronautas sobre plataformas y un mensaje que dice 'Explora nuestros productos & encuentra el packaging que necesitas'. Incluye un botón destacado que invita a '¡Solicitar presupuesto!


 
 
 
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